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De izquierda a derecha: CAMILLA AND MARC RESORT 21, CHRISTOPHER ESBER PRIMAVERA/VERANO 21, VICTORIA BECKHAM PRIMAVERA/ VERANO 21

Los detalles de los calados se remontan a la década de 1930, cuando el diseñador de vestuario Orry-Kelly creó dos vestidos con este tipo de escote, la idea era mostrar piel sin ser demasiado obvio.

Más tarde en los 60’s con el Boom de Op Art, se introdujo la idea del recorte con formas geométricas en la moda y esta tendencia se apoderó de vestidos, camisas e incluso de zapatos ah gogo.

Pero no fue hasta mediados de los 70s cuando la subcultura Punk hizo del Cut Out una declarión. Para empezar el bricolaje era parte esencial de su ADN, en la que todo lo que se necesitaba era ingenio.

A diferencia de un recorte realizado estratégicamente por un diseñador, en el punk los recortes se usaban de forma más primitiva y deconstruida.

La deconstrucción en el Punk significaba vestirse con ropa que se estaba deshaciendo: rasgada, cortada o deshilachada. Usar un suéter con un agujero era una declaración sobre la pobreza, porque obligaba a que se viera la pobreza.

En los 90s diseñadores como Versace y Thierry Mugler tomaron todas estas referencias y elevaron la apuesta al crear piezas icónicas, como el Vestido Versace negro de Elizabeth Hurley.

Desde entonces los recortes o tendencia cut out ha sido una de las apuestas con mayor injerencia estética de los últimos tiempos, ya que a pesar de los años no pierde su frescura y modernidad.

Autora: Itzari Briceño

@Fashionista.cooperante

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